|
MÉXICO (6/11/02)
El comportamiento del Universo, su ritmo de expansión
acelerado y la formación de galaxias, de cúmulos
de galaxias y de otras estructuras todavía mayores,
no se puede explicar por las leyes físicas que
conocemos hasta ahora teniendo en cuenta sólo
la materia observable. Los astrofísicos luchan
por averiguar qué es lo que rige este comportamiento
inexplicado y uno de los candidatos a la respuesta es
la existencia de materia oscura, materia que no somos
capaces de percibir con nuestros telescopios. De hecho,
según parece, hasta el 95% de la materia existente
del universo debería ser oscura para poder explicarlo.
Explicar el Universo a partir de la existencia de esa
materia oscura que no observamos ha dado buenos resultados,
sobre todo a escala cósmica, es decir, para describir
el comportamiento del universo en su conjunto y de las
gigantescas macroestructuras que forman los cúmulos
de galaxias. Sin embargo, a escala galáctica,
una escala mucho más pequeña comparada
con la anterior, las simulaciones numéricas muestran
discrepancias entre las predicciones del modelo y las
observaciones. Al aplicar el mismo modelo en la escala
de las galaxias las simulaciones predicen la presencia
abundante de estructuras de pequeña escala en
los halos galácticos. Pero las observaciones
experimentales muestran que la realidad no es así,
es decir, los halos galácticos tienen una densidad
muy constante y la abundancia de pequeñas estructuras
es mucho menor de la predicha por el modelo.
Para resolver estas discrepancias, un equipo de investigadores
del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados
de México ha mejorado los modelos de materia
oscura y ha propuesto la idea de que los efectos de
este tipo de materia obedecen a campos de potencial
gravitatorio de un tipo especial, los llamados "campos
escalares". Realizando simulaciones numéricas
de cómo se comportaría la materia galáctica
en presencia de esos campos, los investigadores han
descrito el comportamiento de la materia observada tanto
a escala cosmológica como a escala galáctica,
un requisito que la mayoría de los modelos existentes
no cumplen. Según se desprende del artículo
científico publicado recientemente por los investigadores
mexicanos en Physics Letters B, la clave para conseguir
un modelo que auna la descripción a dos escalas
tan diferentes reside en atribuir a la materia oscura
la capacidad de interactura consigo misma.
Investigador:
Tonatiuh Matos
Centro de Investigación y de Estudios Avanzados
de México
http://www.fis.cinvestav.mx/~tmatos/
Artículo de referencia:
Physics Letters B, 2002, Vol 538, Iss 3-4, pp 246-250
|