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ESPAÑA (6/11/02)
Los materiales cuya estructura atómica es cristalina
y guarda por tanto un determinado orden son generalmente
conductores de la electricidad. Los electrones se hallan
deslocalizados en todo el volumen del material y esto
se suele traducir en un comportamiento conductor de
la electricidad. Sin embargo, cuando el orden está
muy alterado es posible perder esa deslocalización
de los electrones y obtener así un material aislante.
Un equipo de investigadores españoles ha estudiado
la dependencia de la conductividad eléctrica
con el orden molecular en los materiales. Sus resultados,
publicados recientemente en Nature, cobran el interés
adicional de que son especialmente aplicables al estudio
de la conductividad eléctrica del DNA.
Según los cientificos, la molécula de
DNA puede presentar diferentes niveles de orden en sus
bases, es decir, en las "letras" con las que
está escrita la información genética.
En los casos en que existe un orden escondido bajo la
sucesión de pares de bases del código
genético, el DNA se comporta como conductor de
la electricidad. Sin embargo, cuando no existe ese orden
la molécula de DNA se comporta como un aislante.
Las aplicaciones del descubrimiento de los científicos
españoles tienen aplicaciones prácticas
en la construcción de elementos electrónicos
nanoscópicos, así como en la comprensión
de la propia molécula del DNA. Este último
campo está recibiendo recientemente una gran
atención, ya que algunos mecanismos de reparación
de mutaciones dependen de la conductividad de la molécula.
Aunque el orden que subyace en una molécula
de DNA no es comparable al de la disposición
de los átomos en un sólido cristalino,
la correlación que puede existir entre las secuencias
de pares de bases de distintas zonas de un cromosoma
afectan la conductividad de la molécula. Si existe
tal correlación, la molécula es conductora
de la electricidad, mientras que si el DNA es desordenado
la molécula es aislante.
Investigador:
Pedro Carpena,
Departamento de Física Aplicada II, Universidad
de Málaga
http://www.fa2.uma.es/profesores/pedroc.htm
Artículo de referencia:
Nature, 418, 955-959
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