MÉXICO (02/09/02)
Los rebotes y choques de las bolas de billar han sido
siempre ejemplos clásicos en la enseñanza
de la física para ilustrar temas como la conservación
de la cantidad de movimiento o la elasticidad de los
choques. Las reglas del juego a escala atómica
son, sin embargo, mucho más complejas, las leyes
de la mecánica cuántica se hacen evidentes
y el comportamiento de las bolas se convierte
en algo casi mágico.
Un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma
de Puebla, en México, junto con científicos
norteamericanos, ha determinado el comportamiento de
un electrón dentro de lo que los físicos
llaman un billar cuántico, es decir, un espacio
bidimensional confinado entre barreras de potencial
infinitas. La novedad de la investigación radica
en que la geometría escogida para la mesa
de billar es el triángulo. Los científicos
han analizado el comportamiento del electrón
en
diferentes tipos de triángulos, con diferentes
relaciones entre sus tres lados, y siempre sometido
a un campo magnético perpendicular a la superficie,
y han observado que el comportamiento es más
caótico cuanto mayor es la irracionalidad entre
los ángulos del triángulo.
El estudio sienta las bases para comprender en profundidad
los denominados quantum dots (puntos cuánticos
de dimensión cero), que físicamente se
traducen en estados electrónicos muy confinados,
con futuras aplicaciones en computación cuántica.
Investigador:
L. Meza-Montes
Instituto de Física, Universidad Autónoma
de Puebla
http://www.ifuap.buap.mx/web/direccion.html
Artículo de referencia:
Physica Status Solidi B - Basic Research, 2002, Vol
230, Iss 2, pp 451-456
|