ARGENTINA
(29/09/02)
La calidad del aceite de girasol es mayor cuanto más
elevada ha sido la
temperatura nocturna de los cultivos. Esta es la conclusión
a la que ha
llegado un equipo de científicos argentino despues
de estudiar por primera
vez el efecto de las temperaturas nocturnas de los cultivos
de girasoles en
la composición final en ácido oleico y
linoleico del aceite obtenido a
partir de sus semillas. En el aceite para el consumo,
como el de girasol o
el de oliva, la composición en ácido linoleico
es fundamental para
determinar su calidad, puesto que es el ácido
graso más importante desde el
punto de vista nutricional. Ya se sabía que la
cantidad de este tipo de
ácido graso en el aceite depende de las características
genéticas de la
planta y de las condiciones ambientales del cultivo,
pero hasta ahora nadie
había descubierto una influencia tan clara de
la temperatura del cultivo en
la calidad del aceite.
Los científicos dividieron los cultivos experimentales
en diferentes grupos,
según el orígen genético de los
girasoles y con temperaturas diurnas y
nocturnas diferentes que podían oscilar entre
los 16 y los 22 grados. En
todos los casos, los porcentajes de ácido oleico
y linoleico presentes en
las muestras de aceite eran mayores cuanto mayor era
la temperatura
nocturna, por baja que fuese la temperatura diurna.
Investigador:
L Aguirrezabal
Unidad Integrada Facultad de Ciencias Agrarias (UNMdP),
Estación
Experimental Agropecuaria INTA, Balcarce, Argentina
http://www.inta.gov.ar/crbsass/balcarce/
Artículo de referencia:
Field Crops Research, 2002, Vol 77, Iss 2-3, pp 115-126
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